«Y las Palmas, abrirán el paso al Señor Cautivo y Coronado de Espinas»

A unas horas para nuestra salida procesional en la tarde del domingo del Domingo de Ramos, vamos contando los últimos minutos de estos 365 días que hemos esperado para volver a vivir estos momentos.
Parece que la primavera no quiere darnos una tregua, y que hasta el último de los segundos, quedará la duda de si nuestra Cofradía de Nazarenos podrá realizar o no su Estación de Penitencia. Pero ya hay nervios e ilusiones renovadas. Caras de niños impacientes por vestir su túnica y calzar sandalias. Hermanos de fila, que con mimo rematan sus arrugas y estiran sus capillos, señalando el cielo. Costaleros y costaleras, con ropas blancas, medallas, rosarios y costales preparados para un largo, duro y sacrificado paseo por las calles de nuestra Ciudad. Ya huele a cera, incienso y flores recién cortadas, ya se oyen cadenas, racheos y llamadas, ya corren los minutos para alcanzar la gloria más deseada.
 
Son grandes momentos para compartir con nuestros hermanos y con el resto de cofrades, es nuestro día grande. Y lo que más deseamos es salir a las calles asfaltadas de esta nuestra ciudad y ante nuestros vecinos dar fe viva de nuestra devoción hacia nuestros Sagrados Titulares. Y desde ahora mismo, pedir disculpas a todos los hermanos y cofrades, por lo pequeños fallos que se puedan cometer o las decisiones poco acertadas que se tomen, pues puede que la Junta se equivoque y cometa muchos errores, pero siempre dentro del desconocimiento y buscando como fin ultimo el bien de la Hermandad. Esperemos que el tiempo nos acompañe para realizar una estación de penitencia digna y que poco a poco, y año tras año, vayamos puliendo esos «pero», que muchas veces podamos tener en esta o en cualquier Hermandad. 
Ahora es momento de pensar en ELLOS, que nos esperan en su trono de gloria. Que en lo alto de sus pasos, les llevaremos a tocar casi el mismo cielo. Oh Señor, tu Santísmo Cristo Ultrajado y Coronado de Espinas, guia nuestro camino, que como tu un día asumiste sin miedo, cumplamos hoy tu penitencia y seamos dignos de seguirte como solo tu mereces. Y a ti, bendita Señora del Perdón, que tus dulces y divinos ojos verdes, abran los cielos, y que no caiga esta tarde más gotas, que las saladas lagrimas de tus humildes costaleras, que con orgullo te mercen y te llevan, para calmar tu pena.

    FELIZ ESTACIÓN DE PENITENCIA 2013
 
«A través de mi faldón,
veo a una niña gritar,
le dice a su madre,
que no quiere ver a la Virgen llorar.
 
No llores hija mía,
que es momento de alegría,
es un día dichoso,
pues la Virgen sale de su capilla.
 
Madre, ¿Por qué lleva pañuelo
y no seca sus lágrimas?
Porque son sus bambalinas,
mecidas con mucha elegancia,
las que secan su rostro
para darnos esperanza.
 
Madre, ¿Por qué lleva en su pecho
un corazón de plata?
Porque su amor en tan grande,
que quiere compartirlo con toda su plaza.
 
Madre, ¿Y que lleva en la mano
y coge tan delicada?
Es rosario de amargura,
es rosario de dolor,
es rosario de penitencia,
es su eterno PERDÓN.»
 
(Crallo2013)